Ryan Schneider | The infinity is in me
La nueva exposición individual del artista estadounidense Ryan Schneider, una de las grandes apuestas expositivas del centro para este año. reúne esculturas y obras desarrolladas durante los dos meses de residencia artística que Schneider ha realizado en La Térmica, trabajando en contacto directo con los materiales, el entorno y la propia comunidad que habita diariamente el espacio.
Desde el desierto de Mojave (California) hasta Málaga, Ryan Schneider ha trasladado a La Térmica su particular universo escultórico y espiritual, profundamente conectado con la naturaleza, los materiales orgánicos y las formas arquetípicas. Su residencia culmina ahora con una exposición concebida específicamente para el espacio y atravesada por conceptos como la comunidad, la conexión humana y la escucha colectiva. La muestra reúne obras de diferentes formatos y materiales que dialogan entre sí como una gran constelación de formas, desde pequeñas esculturas de apenas 23 centímetros hasta piezas monumentales de más de tres metros de altura.
El eje central de la exposición es ‘Murmuración’, una imponente escultura realizada en madera de sapele que supera los tres metros de altura y recibe al visitante en el acceso principal de La Térmica. Tradicionalmente considerada una madera sagrada en distintas culturas africanas, está vinculada simbólicamente a la sanación espiritual, la calma y la meditación. Para Schneider, trabajar con este material dentro de un espacio comunitario como La Térmica ha supuesto una suerte de gesto ritual, una invitación a la pausa y a la presencia en medio de la intensa actividad del día a día. Tanto esta escultura como muchas otras piezas que pueden verse en la exposición han sido realizadas en La Térmica durante los dos meses de residencia, algunas de ellas utilizando maderas recuperadas de antiguas construcciones y vías ferroviarias de Málaga, reforzando así el diálogo entre la obra, el territorio y la memoria de los materiales.
Además de producir estas nuevas esculturas, Schneider ha tallado personalmente algunos de los pedestales que sostienen las obras, integrándolos como parte esencial de la propuesta artística. Lejos de funcionar como simples soportes, estos elementos prolongan el lenguaje escultórico del artista y refuerzan la sensación de conjunto que define toda la exposición.
El título de la exposición, ‘Murmuración’, hace referencia al fenómeno natural que forman las bandadas de estorninos cuando vuelan de manera sincronizada creando figuras cambiantes en el cielo. Más allá de su belleza visual, Schneider encuentra en esta imagen una metáfora de la convivencia, la confianza y la inteligencia colectiva: individuos que se mueven juntos, escuchándose y adaptándose constantemente para el bien común. Una idea que se refleja también en la propia exposición, donde obras llegadas de distintos lugares y piezas creadas durante la residencia conviven temporalmente en La Térmica, generando nuevas conexiones y diálogos con el público.
Esa idea adquirió un significado especial para el artista tras observar recientemente varias murmuraciones sobrevolando la frontera entre Estados Unidos y México, un símbolo que conectó con su activismo y compromiso con las comunidades migrantes en California. Al llegar a La Térmica, Schneider encontró una energía similar: un espacio vivo donde conviven estudiantes, artistas, familias, profesionales y públicos diversos compartiendo conocimiento, cultura y experiencias comunes.
‘Murmuración’ constituye además un ejemplo del modelo de colaboración cultural que impulsa La Térmica, combinando el talento y tejido cultural local con agentes de referencia internacional. La exposición ha sido comisariada por Mármol&Fa, dirigido por la gestora malagueña cultural Alicia Gutiérrez Mármol, especializado en proyectos de creación contemporánea y colaboraciones con artistas nacionales e internacionales. Esta alianza permite situar a la industria cultural malagueña en diálogo directo con algunos de los principales actores del sistema art